Cantata Alexander Nevsky, op. 78 de Serguei Prokófiev

Alexander Nevsky, op. 78, és una cantata en set episodis per a mezzosoprano, cors i orquestra, composta per Serguei Prokófiev l’any 1939.

Al contrari de la norma, s’hauria de dir pel·lícula per a una música. El 17 de maig de 1939, Serguei Prokófiev dóna a conèixer a Moscou la versió en forma de cantata de la seva obra Alexander Nevski.

La partitura original havia nascut un any abans com a banda sonora del film del mateix títol, dirigit per un dels grans realitzadors del cinema soviètic i universal: Serguei Eisenstein. Es tracta de la segona incursió del compositor en la música cinematogràfica després de El tinent Kijé (el primer encàrrec que complí en retornar a la Unió Soviètica) i la seva primera col·laboració amb el creador de El cuirassat Potemkin.

Alexander Nevski sobresurt pel seu alè èpic, doncs no en va el seu tema és un episodi històric del segle XIII referit a la lluita del poble rus contra la coalició invasora sueca-alemanya. El tema presentava clars paral·lelismes amb la situació política d’aquell moment. Eisenstein restà impressionat per la música d’algunes escenes de la pel·lícula, entre elles la de la Batalla del Gel, les quals es muntaren a partir de la partitura ja escrita i no a la inversa, com és habitual.

I. Russia under the mongol yoke –  Rusia dominada por el yugo mongólico  – Molto andante

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II. Song about Alexander Nevsky – Una canción sobre Alejandro Nevsky  – Lento-piú mosso-Lento

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III. The crusaders in Pskov  – Los cruzados en Pskov – Largo-andante-largo-andante-largo

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IV. Arise, ye russian people – Levantaos, Pueblo de Rusia  – Allegro risoluto

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V. The battle on the Ice – La batalla en el hielo – Adagio-Allegro moderato-Allegro-Andante-Adagio-Allegretto

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VI. The field of the dead – El campo después de la batalla – Adagio

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VII. Alexander’s entry into Pskov – La entrada de Alejandro en Pskov – Moderato-Allegro

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DESCRIPCIÓ DE L’OBRA

1.-Rusia dominada por el yugo mongólico (Molto andante)

El hondo sentimiento de espantosa desolación es creado por el impresionante efecto logrado, en fuertes frases melódicas, por el contraste entre los instrumentos de viento y los violines por un lado y el contrapunto de la tuba, los fagots y los cellos por otro. Característica que predomina en toda la obra, como maravillosa inventiva de instrumentación de Prokófiev. Una vida latente, un pulso débil y esperanzado, parece palpitar en la sentida oración que desarrolla más tarde, el oboe.

2.- Una canción sobre Alejandro Nevsky (Lento-piú mosso-Lento)

Ataca el coro cantando la primera de una serie de hermosas melodías folklóricas, que constituyen un rasgo distintivo de esta cantata: “Sí, sucedió en río Neva, en las profundas aguas. Allí nosotros exterminamos a los bravos guerreros enemigos del ejército invasor sueco”.

Las cuerdas medias de los Coros, imponen el sentimiento épico de esta canción de la batalla sugerida:

“Ah, como luchamos contra ellos, destruyendo e incendiando sus naves, y derramando pródiga sangre nuestra por la Madre Rusia. Ligera hacha y golpear de espadas abrieron sus cerradas líneas. Limpiamos la tierra de tropas enemigas, cuan se siegan estos campos de pasto.”

Luego retorna la suave melodía inicial, emotiva y apasionada: “Jamás abandonaremos nuestra tierra natal y quienes marchen sobre Rusia su muerte encontrarán. No temas al enemigo, tierra rusa. ¡Levántate en armas, gran ciudad de Novgorod!”

3.- Los cruzados en Pskov (Largo-andante-largo-andante-largo)

Una ciudad humillada y destruida por las llamas es descripta por las poderosas disonancias. La orquestación es majestuosa, da el tono descriptivo justo: el diálogo entre instrumentos de cobre (sus trombones con sordina) y la cuerda y madera, es realmente impresionante. Luego, ambientando, las voces de los cruzados alemanes entonan en latín un cántico: “Peregrinus, expectavi, pedes meos, in cymbalis”.

A la melodía suave, enternecedora, de las cuerdas se oponen sonidos contrastantes -como lamentos o quejas- de otros instrumentos de la orquesta.

4.- Levantaos, Pueblo de Rusia (Allegro risoluto)

La orquesta inicia un tema suave de resignado motivo que es desesperadamente interrumpido por los bravos acentos de un coro guerrero, en altivo tono bélico, en exaltación intimidatoria y furiosa: “Levantaos en armas, pueblo de Rusia. La batalla es justa. Levantaos pueblo bravo y libre, defended vuestra patria. Defended y ofrendad vuestras vidas… Levantaos para proteger vuestros hogares y vuestra tierra rusa.”

La más hermosa melodía de toda la cantata se inicia, más tarde, el coro persiste en su obstinada idea, en su consigna suprema: “En nuestra gran Rusia, nuestra tierra nativa, jamás permanecerá ningún enemigo. Levantaos gran tierra nuestra.”

Y en crescendo retorna el tema inicial, resueltamente, confirmando su sentimiento y sus ideas: “Levantaos en armas, pueblo ruso. Pueblo bravo y libre. Porque la batalla es noble luchad hasta el final, defendiendo la hermosa tierra donde nacimos. Ningún enemigo  debe pisarla, ningún ejército debe invadirla, sus caminos están cerrados para armas hostiles. No arrasarán nuestros campos… “

5.-La batalla en el hielo (Adagio-Allegro moderato-Allegro-Andante-Adagio-Állegretto)

Las notas iniciales nos hacen partícipes del sentimiento nervioso, intranquilo, impaciente, de la espera de un ataque durante el largo amanecer junto a las heladas aguas del lago. Nuevamente aparece la melodía en do, de la primera escena, mantenida por los cellos y los bronces, entretanto que la flauta y los primeros violines dibujan un agitado ritmo, recogido por el piccolo, que da el “climax” intentado. Notas graves, broncos sonidos en la larga noche… los violines nos inquietan en su motivo ondulante, para que al fondo se deje oír el corno inglés con acento militar. La reiterada figura de las ocho notas en la viola acompaña el ataque de los caballeros teutónicos en maravillosa descripción… clarinetes, tuba y fagot en “crescendo” impresionante apoyan hasta alcanzar una intensidad disonante y nerviosa: la batalla ha llegado a su más cruento enfrentamiento. El cántico de los cruzados se vuelve a escuchar: “Peregrinus, expectavi, pedes meos, in cymbalis. Vincant arma crucifera. ¡Hostis pereat!”. La batalla está descripta prodigiosamente. Y como fin la derrota, la huída de los caballeros alemanes con sus pesadas armaduras, por cuyo peso rompen el hielo del lago en dramática escena. Es el fin de toda esperanza de conquista. La orquesta finaliza con las hermosas melodías ondulantes -que ya aparecían en el cuarto movimiento- evocando mágicamente los sentimientos de dolor y agotamiento de los defensores en su trágica lucha por su tierra ofendida.

 

6.-El campo después de la batalla (Adagio)

En este “campo de los muertos”, una mujer busca a sus seres queridos, entre soldados heridos y cuerpos sin vida. Esta aria es una de las piezas vocales más hermosas de Prokófiev, haciendo posible la identidad de dos sentimientos: el dolor por los héroes muertos y el orgullo por salvar la tierra querida. Los motivos melódicos de esta aria se anticipaban en el segundo movimiento de la cantata, pero ahora tienen un acabado desarrollo sublime: “Cruzaré las tierras nevadas, el campo de batalla y buscaré entre los valerosos y fuertes hombres hasta hallar a mi prometido. Encuentro uno mutilado por una espada, otro atravesado por lanza y flecha. De sus heridas fluye la sangre que hará fecunda nuestra Patria y los campos de las Rusias. Los besos que deposito en sus ojos sin vida, serán nuestras bendiciones a sus muertes nobles, a su sacrificio. Y yo seré para el joven héroe que aún viva, amante y fiel esposa. No me entregaré a un hombre hermoso, pues gracia y belleza son dones que pronto mueren. Busco un hombre bravo con el cual me desposaré. Escuchad, valientes, guerreros de corazón de león”.

7.- La entrada de Alejandro en Pskov (Moderato-Allegro)

El pueblo celebra la victoria. Júbilo y gloria a los guerreros que vuelven. Marciales ritmos son evocados por los instrumentos de viento y de percusión: batir de tambores y resonar de trompetas. Mientras que el coro canta temas ya expuestos a lo largo de la Cantata, más ahora con júbilo y grandiosidad de forma: “En una guerra grande y justa Rusia impidió la entrada y arrojó de su suelo a los invasores. En nuestra amada tierra ningún enemigo permanecerá. Aquellos que nos amenacen, la muerte encontrarán. Estos enemigos jamás verán nuestras ciudades y nuestros campos. En nuestra Madre Rusia, los invasores jamás triunfarán. Todo nuestro pueblo festeja su triunfol ¡Celebrad y cantad, querida Rusia!” El caudillo Alejandro Nevsky es ensalzado por el pueblo: coro y orquesta se unen en este majestuoso final, pleno de entusiasmo y grandiosidad.

 (refinando nuestros sentidos)